La cámara de marcha atrás integrada en la luz de freno es un accesorio innovador diseñado específicamente para furgonetas Mercedes y VW, que proporciona una solución práctica y eficiente para mejorar la visibilidad y la seguridad al realizar maniobras de marcha atrás. Este dispositivo se instala de manera discreta en la luz de freno central, situada por encima de las puertas traseras, lo que permite una integración estética y funcional en el vehículo. La cámara es compatible con los modelos Mercedes Sprinter [W906] (2006-2017), Mercedes Sprinter [W907, W910] (2018 en adelante) y VW Crafter (4 / 2006-2017).
Equipado con un sensor CCD de 1/4", este dispositivo ofrece una calidad de imagen superior, lo que permite una visualización clara y nítida del área detrás del vehículo. La cámara cuenta con seis LEDs infrarrojos que garantizan una excelente visibilidad incluso en condiciones de poca luz, con una iluminación mínima de 0,1 Lux. Su lente de 14 mm proporciona un ángulo de visión amplio de 170°, lo que facilita la detección de obstáculos y mejora la seguridad durante las maniobras de marcha atrás.
La cámara está diseñada para funcionar en un amplio rango de temperaturas, desde -30 °C hasta +70 °C, lo que la hace adecuada para diversas condiciones climáticas. Además, su clasificación de protección IP68 asegura que el dispositivo sea resistente al agua y al polvo, garantizando su durabilidad y fiabilidad en el uso diario.
En términos de rendimiento técnico, la cámara ofrece un ratio señal/ruido superior a 48 dB y un sistema de TV NTSC con 420 líneas de resolución, lo que se traduce en imágenes de alta calidad. La cámara también cuenta con un balance de blancos automático, lo que optimiza la calidad de la imagen en diferentes condiciones de iluminación.
La instalación de la cámara es sencilla, ya que incluye un cable de alimentación y señal de aproximadamente 80 cm, así como un cable de señal de 10 m con conectores RCA (CINCH) y un cable de alimentación de 1 m. Las dimensiones de la cámara son compactas, con una base de 35 x 340 mm y un espacio entre los agujeros para tornillos de 307 mm, lo que facilita su montaje en la ubicación deseada.
En resumen, la cámara de marcha atrás integrada en la luz de freno es una solución ideal para quienes buscan mejorar la seguridad y la comodidad al conducir furgonetas Mercedes y VW. Su diseño ingenioso, junto con sus características técnicas avanzadas, la convierten en un accesorio indispensable para cualquier propietario de estos vehículos que desee facilitar las maniobras de marcha atrás y reducir el riesgo de accidentes.